Editorial Revista Pancrudo 2025. Como oro en paño

Editorial Revista Pancrudo 2025. Como oro en paño

Por SYLVIA TENA LAHOZ

Cuando me he puesto a pensar en el editorial de este año, no tenía mucha idea de qué escribir. Yo, la verdad, de ropas entiendo más bien poco… no soy muy de modas, hay cosas que me gustan de las modas, y cosas que no me pondría nunca. Más bien, como muchas personas, soy práctica, cojo lo que me interesa de la moda y sobre todo me gusta lo que me es cómodo. Por ejemplo, las hombreras nunca me gustaron, me parecían incómodas. Ya de por sí tiendo a subir los hombros, encima tener que ponerme almohadillas que se movían para todos lados… Y como todo, hay estilos de vestir que quedan muy bien a otras personas pero sin embargo a mí me quedaban mal o no sabía llevarlas (pantalones acampanados, pantalones de talle bajo..). Y lo que siempre se ha llevado en casa es lo de reutilizar la ropa: te llegaba la ropa de los hermanos, primos, tíos, abuelos, etc… Qué importante en la economía familiar lo de reutilizar la ropa, eso sí que no es una moda nueva.

Hay muchos oficios relacionados con la vestimenta en un pueblo y por lo tanto, con la industria textil: desde los que cuidan a los animales (ganaderos), los que esquilan las ovejas (esquiladores), los bataneros (¿sabéis que en las Parras de Martín o en Barrachina había batanes, molinos hidráulicos para moldear la lana?), los que manipulaban la lana (pelaires), los tejedores, los tintoreros, los pellejeros que trabajaban el cuero, los que hacían alpargatas, las lavanderas (que lavaban la ropa en el río o después en el lavadero). Pero luego estaban los sastres, las modistas y los comerciantes, que vendían la ropa y los zapatos (como el de Orrios, cuando venía a vender zapatos).

Seguro que se me escapan muchos oficios que podéis relacionar con la vestimenta pero esperemos que la lectura de esta Revista y la Semana Cultural de este año nos permita aprender cosas nuevas sobre este tema y nos abra la mente al respecto.

Y hay muchos dichos y frases que nombramos a menudo, relacionados con la ropa. Para mí, la frase que se me ocurre en la cabeza al escribir este editorial es: Guardar algo como oro en paño… Guardar algo como oro en paño significa conservar algo con mucho cuidado y escrupulosidad, y se ve que su origen se refería a guardar las láminas de oro o los panes de oro, que son muy delgados y delicados. Para protegerlos del daño, se guardaban entre paños suaves, como seda o terciopelo, para evitar que se rompan o se deterioren. Sin embargo, el sentido no se refiere sólo a algo material sino también a su valor sentimental o a su fragilidad. Se utiliza para describir la forma en que se cuida algo que se valora mucho, ya sea porque es valioso, porque es preciado o porque es frágil.

Pues yo, oro no tengo mucho en casa, la verdad, pero hay muchas cosas que me gustaría guardar como oro en paño: las risas con los amigos, los ratos con la familia, los recuerdos de los padres y de los hijos, las miradas cómplices, los paseos por el monte, un buen libro o una canción que emociona, las fotos de antaño, etc…

Y ahí es donde quiero acabar también, para mí la amistad de Óscar Muñoz, nuestro colaborador en la Revista, también era para guardarla como oro en paño. Y así lo haremos, porque como el oro, ha sido siempre una persona muy valiosa para los pancrudinos por innumerables razones. Era un ejemplo de superación y de amor por la vida. Queremos también agradecer su labor, maquetando la Revista durante años, en ocasiones muy enfermo, y con su actitud siempre valiente y animosa. Quizá no nos parecía frágil, como para guardarlo entre paños, pero todos lo somos en el fondo.
Por eso, desde la Asociación Cultural el Calabozo, su recuerdo lo guardaremos como oro en paño. Y es buena idea que siempre tengamos pañitos a mano, para nuestros seres queridos.

Os dejamos unos artículos sobre Óscar, por si os apetece leerlos:

Obituarios que rinden homenaje a Óscar Muñoz:

Beca:

Premio: