Minicrónicas de unas vacaciones en Pancrudo 2019

2018_07. Pregón de fiestas Pancrudo

Minicrónicas de unas vacaciones en Pancrudo 2019

Por EVARISTO VALERO NUEZ (texto y fotos)

Hola! El título de este artículo viene a cuento porque las largas y extensas crónicas de unas vacaciones que escribía cada año… han llegado a su fin. Ahora intentaré resumir lo que fue el verano de 2018 en Pancrudo de una manera mucho más concisa y concreta.

El tiempo pasa y como ya hace más de 20 años que la Asociación Cultural funciona con el actual formato, me apetecía dejar constancia, en otro artículo, de lo que se hacía en aquellos años hasta 1998 (hace 20 años…o más). Ya Pascual Tolosa y Flor Lahoz en diferentes artículos de la revista nº 10 nos hicieron un magnífico resumen de lo que se había hecho los 10 primeros años y en cierta manera vuelvo a recordar lo referente a los veranos de 1996-97-98.
Volviendo al tema que me ocupa, desde mi punto de vista, en Pancrudo y durante el verano, hay tres momentos que marcan todo lo demás: Fiestas-Semana Cultural-Gaire. Entre ellos queda lo que voy a denominar “Días tranquilos”.

Días tranquilos. Trigos, cebadas, caracoles, algunas fuentes limpias y grandes torradas de carne.

Lo que parecía que iba ser un año de gran sequía cambió en primavera de forma notable. Algunos trigos estaban espléndidos y el 11 de julio ya presencié la primera tormenta lo suficientemente importante como para poder coger los primeros caracoles de la temporada. La cosecha se retrasó hasta principios del mes de agosto.

El sábado 14 de julio nos reunimos unos cuantos en la nave para disfrutar de lo lindo en la comida que había organizado Toño. ¡Qué panzada de las diferentes partes del cordero asado! ¡y qué gran ambiente! A lo largo del verano tuvimos la ocasión de repetir la experiencia en los preparativos de El Gaire. Para esa ocasión guardo una foto que se puede ver más adelante.

Algunas fuentes limpias

Daba gusto ver cómo manaba el agua fresca y cristalina de la fuente El Prao. La Fonvieja se sumaba a estas mejoras con la arqueta de protección de un caño del que salía agua, la limpieza de la balsa de al lado y la mesa-merendero.

La fuente El Portillo seguía más o menos igual, pero con el abrevadero rebosando agua. Esta fuente es bastante desconocida para algunos de los veraneantes y eso que está muy cerca de la carretera que va a Rillo. La verdad es que no apetece para nada el beber agua de la misma.

La fuente El Sombrerico ofrecía un buen aspecto. Pude presenciar la llegada a su abrevadero de un enorme rebaño de ovejas. Tuve la ocasión de hacer una foto, pero tres perros “amenazantes” me hicieron desistir.

Claro que volví al otro día… y ¡qué suerte! Cuando volvían a acercarse a mí los tres perros salió corriendo un corzo de un trigo y se fueron tras él “como alma que se lleva el diablo” y pude hacer la foto.

Los abrevaderos de la fuente La Muela, la fuente La Umbría y la fuente Gimeno no recuerdo haberlos visto nunca tan despejados y accesibles para el ganado

Fiestas

El 19 de julio, jueves, ya se empezaba a “caldear” el ambiente. La inauguración de la barra con picoteo iba atrayendo poco a poco a la gente. El Porchegao volvía a ser otra vez el centro de reunión para todos aquellos que querían disfrutar de las fiestas. Como suele ser habitual, muchos de los que luego participaran en las fiestas aún no habían llegado al pueblo.

El viernes, 20 de julio sí que se notaba el movimiento en todos los órdenes. El volteo de campanas atrajo al personal y fueron muchos, especialmente niños, los que subieron a la torre para poder contemplar en directo y de cerca… cómo se volteaba la campana.

El vermú en el Porchegao también fue muy concurrido y a los jóvenes de la Comisión de Fiestas se les veía con ganas de agradar y hacer las cosas bien, cosa que creo que consiguieron a lo largo de todos los actos.

Ya por la tarde, no podía faltar la merienda para “nuestros mayores” seguida del Pregón de Fiestas. Primero dijo unas palabras David, autor del cartel anunciador de las fiestas, y luego Julián animando a todo el pueblo a divertirse. La Charanga cumplió con su cometido y supo crear ese “ambientillo” de fiesta. Como novedad de este año se sirvió sangría al público adulto, claro está… y refrescos a los niños.

La orquesta Nova Era ya fue tomando el protagonismo durante la tarde y la noche. El sábado 21 de julio, fue el plato fuerte. El volteo de campanas, la Misa baturra (A.C. El Cachirulo Amigos de la Jota), la procesión, la Enhorabuena… dieron paso a la gran comida popular, donde estuvo “el todo Pancrudo” y amigos.

Después de la comida, los guiñoteros tuvieron su concurso. Ahí “los de Cervera” impusieron su ley. Ramón y Jerónimo lucían una sonrisa de oreja a oreja pensando en los dos jamones que habían ganado. La orquesta de este día fue La Fauna.

El domingo, 21 de julio, marcó el final de las fiestas, pero con una serie de actividades muy entretenidas como “los hinchables, la actuación de Zangania, Tricolotraco en su primera parte de animación, la cena Fin de fiestas…y la verbena en la nave con Tricolotraco… en versión reducida.

Los de la Comisión de Fiestas pudieron respirar tranquilos ¡Misión cumplida! Ahora a recoger todo y a pasar cuentas. ¡Enhorabuena!

Más días tranquilos

Terminadas las fiestas la próxima gran cita era la Semana Cultural, pero aún quedaban algo más de una docena de días. Muchos niños por las calles, ambiente alegre, que si unos Juegos Tradicionales por aquí, que si una Jornada Deportiva por allá…que si un viajecito …Y ¡zas! Llegó el domingo, 5 de agosto

XXII Semana Cultural “Pancrudo de cine”

Durante siete días pudimos disfrutar, aprender, compartir y participar en otra gran Semana Cultural. Los escenarios estuvieron repartidos, tomando gran preponderancia La Palma.

La Virgen de la Palma “de toda la vida” lucía sus mejores galas para recrear un espacio que simulaba un cine con un enorme proyector, carteles de películas y mesas con diferente información.

Excelente sitio para dar cabida a conferencias como “El lenguaje cinematográfico” con Paco Martín, cine fórum a  cargo de Pepe Novellón, el cortometraje “Yermas” por el director Antonio Irisarri, la actuación de música de fusión Sweet Home Trío, el Desafío Buñuel por María Pulido, música de acompañamiento en directo sobre la proyección de “Armas al hombro” de parte de Ignacio Alfayet, Sing-Along que era como un karaoke de la película Frozen, Cuentacuentos con Maricuela, la charla “Me gusta el cine, como he nacido con él” con Ángel Gonzalvo… y un Pancrudo apuesta por el cine.

La Plaza fue el lugar preferido como punto de concentración para la Andada Nocturna (unas 100 personas) bordeando el río Pancrudo, El Día de la Bicicleta con destino a Lidón, el Senderismo (57 participantes) con destino al Caño de la Vieja y Cuevas de Portalrubio. También se eligió la Plaza para el concurso de chapas, parte de las Corridas de Pancrudo, la actuación de Música y danza a cargo de Jamil y Yelel, y ¡cómo no! La noche del Ron Quemao y Chocolate.

Las Pistas quedaron para el Voleibol en el agua, con gran aceptación.

La Nave para el Día Gastronómico (78 platos), el Almuerzo Popular, la entrega de trofeos, la rifa y el vídeo resumen.

El Trinquete volvió a convertirse en el espacio de Exposición de Fotos (Verano 2007-2017), la “taberna” donde degustar la sangría y productos varios, el Taller de Animación de Animansion, el Concierto de An Extraordinary Quintet y el lugar de celebración de la Asamblea General, el fallo del Concurso de Fotografía, el de Relatos… y la Clausura.

En esta ocasión se vivió un momento muy emotivo: Alberto Novellón, después de 12 años al frente de la Asociación (2006-18) dejaba el cargo.

Recogía el relevo Verónica Rodríguez a la que deseamos muchísima suerte. Han sido 12 años de muchísimo
trabajo, donde Alberto ha dejado el pabellón muy alto siguiendo la estela de sus antecesores, Ángel González (1996-2000) y Pascual Tolosa (2000-2006)

– A todo esto ¿Quién ganó el Concurso de Fotografía?
– Pues, Alberto el Primer y Tercer premios y Evaristo el Segundo…
– ¿Y el Concurso de Relatos cortos?
– El infantil, Martín García Tena y el de adultos un tal Evaristo que ahora no me acuerdo de los apellidos… sí hombre ese de la sangría, el ron, las fotos…
– ¡Ah, sí! Ya sé quien me dices… ¡uno con barba y calvo!

Después de la Semana Cultural, volvieron más “días tranquilos”. Algunos se quedaron por el pueblo, otros volvieron a sus trabajos y muchos tenían pensado volver para…

Gaire 2018

El 2 de septiembre no empezó el Gaire como todos sabemos, pero sí el ir preparando una serie de trabajos para que los días 8 y 9 se pudiera disfrutar del XI Festival Internacional de Artes escénicas de Pancrudo.

Volviendo al día 2, toda el día se vio un movimiento de gente que no paraba, unos en la nave preparando carteles, otros trayendo bancos y sillas de Cervera, Portalrubio… otros adornando las calles…y ¡cómo no!
todo tuvo su recompensa con una gran “chuleto-longaniza-chorizotorrada” de las que Toño es un gran especialista. Sólo añadir que comimos… y ¡cenamos! con lo que sobró y todo por un módico precio…


El día 7 fue llegando la gente y ya por la noche y en exclusiva para los amigos de Pancrudo, Javier Aranda nos deleitó en la Virgen de la Palma (lleno a reventar) con su espectáculo Vida.

Con el movimiento de sus manos y una sencilla canasta desarrolló el ciclo de la vida y nos llenó de sorpresa y emoción. Gran comienzo para lo que nos depararían los dos siguientes días. Sábado 8 y domingo 9 de septiembre.

El Porchegao, las escuelas, la explanada de la fuente, las pistas deportivas, la Nave multiusos, el Horno, la Virgen de la Palma y la Plaza Santa Lucía fueron los escenarios donde se desarrollaron los actos de este Gaire. Dado que se trata de unas Minicrónicas no voy a enumerar ni detenerme en las diferentes actuaciones.

Sólo algunos apuntes.

  • El folleto del programa muy bien presentado y con gran claridad.
  • El “merchandising”, ¡ejem!, la promoción comercial para rentabilizar el festival estuvo muy concurrido.
  • El Mercado de Artesanía bien distribuido, animando y dando vistosidad al festival.
  • La zona de acampada y de caravanas menos llenas que otros años, pero eso no tiene por qué ser negativo ya que un exceso de gente interfiere en la calidad.
  • Las barras solventaron con éxito los momentos de más aglomeración y las esperas “el que espera, desespera” estuvieron dentro de lo aceptable.
  • El comportamiento de la gente fue muy correcto y de gran camaradería.

Sólo queda felicitar a la Asociación Cultural Gaire, al Ayuntamiento de Pancrudo y a todos los que han puesto su granazo… o su granito de arena. ¡Enhorabuena! ¡Ah! y al encargado de las tormentas, sea quien sea, gracias por esperar a soltar el “chorro” a que se acabara El Gaire. ¡Menuda la que cayó!

¡HASTA EL VERANO QUE VIENE!