01 Jul 1999 Crónicas de unas vacaciones en Pancrudo (1998)
Por Evaristo Valero Nuez El barco, tras una travesía tranquila y placentera desde Mallorca, atracaba en el puerto de Valencia sobre las ocho y media de la tarde. La rampa del compartimento de los coches se iba abriendo poco a poco y izas! un torrente de luz iluminó todo el habitáculo. Una sonrisa fue la respuesta a la cancioncilla fija que rondaba por mi mente: ¡A PANCRUDO VOY...